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Batalla de Santa Inés
El Gral Ezequiel Zamora para la Batalla de Santa Inés
Por extrapolación de conceptos de la cadena de hechos militares sucesivos desencadenados violentamente en Santa Inés y culminados en la trágica persecución de Curbatí, se puede colegir que el general Zamora planteó ante su Estado Mayor el esquema general de su idea de maniobra, es decir, un Plan de Campaña estructurado en una serie de operaciones militares relacionadas entre sí, a los fines de alcanzar, dentro de períodos de tiempo y espacio limitados, el objetivo que le bullía en su mente desde hacía algún tiempo: ¡Destruir a las fuerzas oligarcas!, ¡destruir a los causantes "de los males de la Patria"!
Ese hombre, manojo de nervios a quien el bravo pueblo bautizó con el nombre de "Valiente Ciudadano", estudió muy poco la abstracta teoría de la ciencia militar; por oposición, era más bien un Comandante práctico y dinámico; sus investigaciones militares eran de campo, no bibliográficas. No obstante, tuvo excepcionales dotes de mando y singular imaginación creadora para realizar operaciones tácticas que resultaron victoriosas. De sus fulgurantes campañas militares se deduce que había guardado en su pupila de soldado y grabado en su mente maniobrista muchas clásicas jugadas con que algunos grandes capitanes coronaron sus victorias, esas trampas mortales en que habrían caído los más avisados conductores de tropas de otros tiempos. ¿Quién desconoce la pericia de ese hombre que en la guerra del 59 burló la experiencia de excelentes Comandantes como Cordero, Silva, Andrade, Casas y Meneses...?
Para analizar objetivamente y entender el Plan de Campaña aplicado en Santa Inés -Acción Retardatriz-, es preciso recordar lo siguiente: cuando un Comandante estudia y planifica desarrollar una operación táctica, el aspecto que surge como verdadera creación, síntesis artístico-científica de su trabajo, es el "Concepto de la Operación", de cuya aplicación depende en sumo grado la victoria o la derrota de la unidad bajo su mando. Al respecto, si examináramos al detalle el desarrollo de la batalla de Santa Inés en las fuentes históricas más serias, tendríamos que reconocer que Zamora debió haber esbozado un extraordinario "Concepto de la Operación" fundamentado, sin duda, en un análisis exhaustivo del poder relativo de combate. Ello se deduce del progreso operacional muy bien coordinado donde combinó sabiamente tanto las tácticas ofensivas como las defensivas y de retardo.
El proceso dinámico de esas maniobras federales dejaron claramente configurada para la historia la idea del caudillo: una singular Operación Retardatriz magistralmente planificada, excelentemente organizada y agresivamente ejecutada.
Dispositivo de los Federales
La geografía nos presenta a Santa Inés como una pequeña aldea a dos jornadas de Barinas, a la margen derecha del río Santo Domingo (fig. 2). Zamora tenía en su mente todo el esquema de esa área de operaciones. ¿Cuáles fueron sus primeras órdenes?... Emitir una especie de guía de planeamiento y asignar sectores de responsabilidad a los comandantes subordinados a fin de que interpretaran y desarrollaran su idea de maniobra. Luego designó a un liberal muy enérgico e inteligente -José Ignacio Chaquert- para que al mando de varios pelotones construyera a derecha e izquierda del camino, desde la salida de la aldea y en dirección hacia Las Palmas, un sistema de atrincheramientos que permitiera aprovechar juiciosamente los bosques, pantanos y alturas del área de operaciones (fig. 3). Con ello obtendría buena observación, cobertura y abrigo, buenos campos de tiro y vías de repliegue cubiertas entre las posiciones retardatrices donde pensaba destruir al enemigo. Se concluyeron once trincheras; una de ellas a la entrada del pueblo y las demás, en forma de trapecio, fueron construidas de trecho en trecho, aprovechando las zonas pantanosas y los bosques del área.
Dispositivo General del Ejército Federal
a) Escalón de Seguridad
El Comando federal organizó en profundidad las trincheras de su escalón de seguridad a cuyos comandantes asignó las misiones siguientes:
- Empeñar al enemigo a larga distancia (a partir de Las Palmas), para hostigarle y causarle el mayor número de bajas.
- Obligarlo a realizar reconocimientos del terreno, a maniobrar y desplegarse antes de tiempo y a lanzar ataques al vacío sobre la fuerza retardatriz, que a toda costa debería evitar ser enganchada.
- Engañarlo en lo que respecta a la orientación y ubicación del área defensiva.
- Llevarlo y colocarlo en una posición desfavorable delante de la primera línea de defensa (el célebre trapiche).
b) Escalón de Defensa Avanzada
Detrás del escalón de seguridad se organizaron cuatro poderosas líneas defensivas. Las tres primeras tenían un dispositivo y constitución tales que permitían cumplir con las siguientes misiones:
- Adoptar una agresiva acción ofensiva con todas las fuerzas disponibles o parte de ellas y aplicarlas en cualquier punto débil del enemigo (Principio de la Masa). Para ello se usaría, entre posición y posición, una muy bien organizada red de caminos construidos al efecto.
- Llevar al enemigo de posición en posición hasta las denominadas "áreas de matanza", donde sería paulatina y sucesivamente destruido.
c) Escalón de Reserva
La cuarta y última línea defensiva conformaba virtualmente la reserva de Zamora. Con ella -reforzada poderosamente con las unidades replegadas- recobraría Zamora toda su libertad de acción. Desde allí planificaba lanzar una potente contraofensiva, sin duda, impresionante.
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